La extrañeza
es la única forma de estar.
RC
Más allá
de la caricia visualm
del paisaje ajeno,
lejos de mi nacimiento,
transcurren los días
(cotidianos)
de quienes
llamamos extraños.
Aprendo
a mirar sin delatar
a los ojos:
callando lo sabido,
ensayando lo ignorado.
Las voces
del suburbio,
susurrantes,
innumerables,
ajenas,
empiezan
a revelarse.
La fisonomía
de la ciudad
cede.
Ya no resiste
al extraño
que fui.
Como fragmentos
de un objeto caído,
una cuota de mí
se queda aquí
y no volverá.
Llega la noche.
Miles de bombillas
encienden los cerros.
Suspendido sobre el río
me despido
sin ceremonia
sobre el puente
de cal y canto,
mientras acepto
para siempre
lo perdido
y desconozco
lo ganado.
Tarareo —
no soy de aquí
ni soy de allá.
Ricardo Castillo
De: Memorias de servilletas (c.a. 2021)
Fotografía: Suphakaln Wongcompune.