Cuando yo me vaya, no quiero que llores;
a una tumba amarga, no me lleves flores.
Grita con la fuerza que sale del alma:
el mundo no para, conserva la calma.
Por favor, resiste, no quiero dolor;
busca en mis poemas estrofas de amor.
A veces es triste vivir olvidando,
prefiero mil veces morir recordando.
Cuando yo me vaya, extiende tu mano,
sabrás que este viaje no habrá sido en vano.
Aunque mis abrazos ya no puedas ver,
sentirás que mi ausencia no te va a vencer.
La llama encendida no se va a apagar,
mi voz en tus pasos te va a acompañar.
Entonces, un día, con rostro sonriente,
comprenderás que he vuelto para estar presente.
Classman