YoKo

El obús de un nombre

¿Alguna ocasión se preguntaron por qué de su nombre? Yo sólo una ocasión, ésta.

En memoria de Alejandra Fiódorovna Románova

I
Hubo un día perdido entre el asfalto de la noche
donde la mirada cedió al peso del polvo guardado en las ventanas
con las arrugas de una anciana que usa de bastón a la historia
sobre la mano porfiada bajo el yugo de la corona.

II
Cuánto valor es necesario para cantarle a los sordos su origen,
si en la nieve enterró sus ojos para quemarlos con hemofilia
en el abandono de si misma sobre el velero de una guerra,
enamorada del futuro que besó su frente y traicionó a sus labios.

III
Infame amanecer en que la luna abandonó su lecho

y permitió a la lluvia bañarse de sangre colmada de gloría,
seducida por el verso escrito por Rasputin en una fotografía,
que al velarla, se ahogó en las aguas del Río Nevá.

IV
“Alejandra”, gritó el torpedo antes de ser disparado
en el sombrío sótano de su abismal presagio.
 

 

Clavel Rojo

  Alejandra P. Rodríguez Espinosa. Todos los derechos reservados.