Si alguna vez adviertes que te miro,
no dejes de pensar que me has gustado
que al verte sonreír me has cautivado,
pasando a ser la musa en quien me inspiro.
No sé si este cariño es un delirio,
pero me siento un hombre afortunado;
al ver que el destino me ha otorgado
la dicha del amor por quien suspiro.
Y así, ante tu mirada transparente,
no busco más razón que caminar
a la luz de este amor tan floreciente.
Te entregas a mi vida sin dudar,
alzando la mirada frente a frente,
sabiendo que mi sitio es tu lugar.
Classman