CAMINO DE HOMBRE.
De antes de dejarme en el vientre de mi madre,
el Hacedor me conocía y me guardaba,
la tierra con trinos y flores me alentaba,
dulces aves pintaban melodías en el aire.
Entonces Dios permitió que yo viniera,
me dejó en un hogar artesano y obrero,
con pan de trigo albañil y carpintero,
sus calles de lodos y barro las veredas.