Si algún día me vuelvo a enamorar,
procuraré cruzarme en tu camino.
Fue por azar, capricho del destino,
aquel amor que no puedo olvidar.
Aprender otra vez a confiar,
buscar en la penumbra un don divino,
tras la lluvia de un llanto cristalino,
sin temor a volverme a equivocar.
Con resiliencia afronto el duro intento,
inefable manera de ignorar
que la huella dejada es sufrimiento.
En esa encrucijada voy a estar,
sin ceder un instante al desaliento,
pues no voy a rendirme ni a dudar.
Classman