Fabian Amaya

ResignaciĆ³n

 

Creo que es hora ya,

de resignarme a tu ida.

Hace mucho te extraño

y tal vez te extrañe siempre,

quizá nunca deje

de pensar y de oír ecos.

 

Te he llorado tanto,

te he amado tanto,

más el suplicio humano

de tu ausencia,

todo se une.

 

De mis ojos, se llenaría

un mar en el desierto

con mis lágrimas,

y aún se me iría la vida

contándolas una a una

mientras te espero.

 

Mis tristezas se harían una,

y serían tantas al irse

en todo lo que te escriba.

Pero que va…

Con la espera dulce

o amarga de mi fin,

nunca volverás.

 

Será hora de resignarme

a que primero se apague el sol,

antes que tu pongas tu pie

en tu casa que es mi vida.

Porque a diario estas

en el aire, en el cielo,

en mis miedos, mis anhelos,

pero no en mis esperanzas.

 

Porque te amo y aún así

cuando quiera estar contigo

tendré que recordarte

para tenerte cerca,

y porque mis ojos

ya no han ver

tu rostro ante el mío al amanecer.