Sigo soñando despierto que duermo otra vez contigo; que estoy sobre tu acostado, abrazándote. Con la cabeza hundida en tu pecho, oyendo la cadencia de tu respiración mientras mis mejillas se cortan con los alfileres cálidos de tu sangre.
Ah.
¿Cuándo dejamos de ser nosotros y empezamos a ser tú y yo?