Angel Valles

CUANDO NACE LA PRISA

De las urgencias 
al filo del frío en los matorrales, 
entre cantos de gallos y luciérnagas 
desorientadas; nace la prisa por llegar 
al último botón de tu blusa blanca. 
El corazón se desliza como una teja 
y la pasión escurre entre los dedos 
como chocolate. Tu pecho y mi pecho 
arden y el temor nos mira

desde los ventanales...



De las urgencias 
junto a los eucaliptos 
y bajo la luna inmensa y olvidada, 
nace la prisa por zafar tu falda 
en jirones desde tu cuerpo 
hasta colgarla desde unas ramas. 
Milimétrica y ya vencida me miras, 
te encanta y me entregas al fragor 
tu mermelada...



De las urgencias 
de los labios y las manos desesperadas, 
nace la prisa por las caricias más largas, 
más blandas, tibias, jugosas y fracturadas
y revientas la madrugada en carcajadas 
y gritas y corres hasta tu casa 
con el olor ya despierto de las guayabas...