Los quise halcones.
Los quise águilas.
Les di alas para que las extendieran y volaran.
Les di garras y picos para que cazaran y comieran.
Les quité el miedo para que me superaran.
Vueltas que da la vida...
No sé en qué momento hicieron festín del caído.
Sus picos y sus garras me devoraban, me tragaban.
Mis entrañas desgarraban, mientras reían y se regocijaban.
Los quise halcones.
Los quise águilas..
Los quise libres.
Solo yo los quise...
A mis queridos buitres.