Marco Alvarado

En tus orillas y en tus aguas

Mujer

como en el afable paisaje de esta laguna

quiero abandonarme en tu orilla

deja que me abracen tus alisos

sollocemos juntos la tristeza de tus sauces

celebremos los dos

a tus niños visitantes

regálame las aves esperanzas

y las libélulas fantasías que te habitan.

 



Déjame ser la serena paz de tu remanso

y la turbulencia de tus aguas angustiadas

provocar  el viento de tus incertidumbres

la lluvia de tus lamentos

la brisa de tu sosiego

y el sol de tus alegres mediodías.

Déjame ser motivación

de todo el clima de tu existencia

 

 

Pero mi bien, sobretodo

permíteme ser el brillo 

de tu sonrisa en tu mañana

y el de tus ojos en tu tarde        

dejando que en ti fulguren

 desde tu espejo y hasta tu esencia

los rayos palpitantes

de mi amor urgente  

intenso crepúsculo de cobre.

 

 

Marco