EN OCTUBRE CON PARTERA.
En los brazos de octubre perfumado y florido,
con aromas frescos de poleos y mentas,
cuando eran tiempos de trueques y ventas,
me alumbró mi Madre en un campo de bosque nativo.
Cuajaban sus flores cerezos y manzanos,
las bellas tortolas piaban vida en los nidales,
trinaban chingoles y entre maquis los zorzales,
un nuevo niño llegó a un hogar artesano.
Así hacian las madres para que su hijo viniera,
un poco de agua caliente y una bolsa de quintal,
sin doctor ni enfermera, no había al pobre hospital,
solo las solidarias manos de una vecina partera.
No me avergüenza mostrar de mi madre sus dolores,
mucho menos hablar de todas sus carencias,
lejos es del pobre las comodidades y ciencias,
y las Madres pariendo sin pecados abortadores
Historia de ayer con hombres fuertes y derechos,
de paternidad fiel sin pensiones alimenticias,
con la huasca de ley sin halagos ni caricias,
y las madres sin negar sus caídos pechos.
Autor: Poeta al atardecer.