Pedro enel

CORAZÓN DE POLLITO.

Me enamoré profundamente de tu alma,

serás la única que duerma en mi cama.

No es un juego: tu cuerpo y tus besitos

no los cambio por perlas ni por plata.

 

Cada pedacito de ti es exquisito,

y tus manos cocinan el mejor sancochito.

¿Y qué importa si me vuelves gordito?

Eres mi alegría, lo más bonito.

Si a futuro roncamos como gato,

no será motivo para un alegato.

Mejor yo te haré cosquillas

hasta sonrojar tus mejillas.

 

En ti encontré el nido perfecto,

y tú hallaste un pollito travieso.

Solo tú me calientas cuando tengo frío

te amare hasta mi último pío.