Juan E. Rôdeur

ESAS HERIDAS

esas heridas, las más profundas conllevan un arduo proceso...
más creo en la fuerza de las personas cuando están alimentadas de un amor interior que crece ante cada situación difícil...
porque el amor dentro, de ti: tu interior, puede más que cualquier adversidad.
con amor oblativo.
ese es el verdadero:
aquel que no pide nada, porque nada le falta, sino que se entrega porque es amor inmenso.
ese es el amor en ti: tu interior...
que se entrega, sin importar si recibirá o no algo a cambio.
tu amor es el que no se resiste al dolor, porque sabe que el amor más elevado conlleva dolor:
como ese amor de quien es capaz de dar la vida por sus amigos (seres amados).
un amor que abraza al dolor y avanza; así pues, el dolor no lo detiene sino que lo fortalece...
el amor en ti te hace crecer.
eso es lo grandioso de todo:
que el amor pueda hacerse presente en forma de persona...
esto cuando la persona se conduce por el amor en su interior.
el amor dentro de cada persona es una fuerza tal y tiene una fuente mayor, un orígen, ese es el Padre Amor, quien se conecta con todos aquellos que acrecientan el amor dentro en sí mismos.
existen las personas amorosas, y también se distinguen, así como tú.
esa energía se expande...
y tú eres manifestación de ese amor dentro de ti.
es como la luz, simplemente la luz ilumina todo a su alrededor.
la ternura es también la manifestación de esa energía dentro.
esa ternura puede ser un beso genuino en la frente...
un abrazo, una palmada en la espalda...
gestos que emergen con naturalidad.
aunque:
hay casos en los que las personas son expertas en fingir, en mostrar poses, en usar caretas que no son... personas así las encontramos constantemente, es doloroso hallarlas porque generalmente son dañinas en sus actos y nos queda sin embargo perdonarlas para no terminar siendo como ellos igual en nuestros actos...
entonces si las odiamos, nos va peor, mejor comprenderlas.
está muy en observación, hoy día, desde la sicología aquello de que que cuando alguien es seriamente lastimado, mayormente en su infancia, muy herida la persona emocionalmente y constantemente en su niñez o cuando más indefenso se encontraba, se transtornan y ya adultos, sin sanar, solo se conducen dañando a los demás, como si se vengaran de su propia infelicidad, cuando no son felices, aunque lo finjan, y aunque sean expertos en fingir que aman, en medio de tantos complejos, en realidad no saben qué es amar de verdad.
creo que en la vida nos va a tocar a conocer al menos una vez a una persona así, quizás nos causen penas, pero ahí será cuando el amor interior que acrecentemos nos salvará, será nuestra cura y nuestra sanación siempre que estemos conectados con el Padre Amor, la fuente original de todo amor.
en esta existencia es agotador gastar energías resistiéndose a lo que ya es.
amar duele...
ser cariñosos es parte del amor interior que nos conduce.
ser respetuosos también.
salir de estados sombríos será un arduo proceso...
sin embargo, es posible.
con infinita paciencia.
porque solemos desesperarnos...
con el amor interior será posible.
solemos tener momentos en que nos agobiamos tanto que parece como si todo estuviera perdido.
es tan difícil cuando no se puede lograr mucho en medio de una situación límite que hasta los que nos rodean también han de experimentar una cierta impotencia.
y luego, el descubrir que no existe como ese algo o alguien con súper poderes para acabar con estas cosas que resultan ser demasiado difíciles de soportar: como algo grande y agobiante... aplastante y abrumador.
habrán también ocasiones en que al amar se anteponga la dignidad propia.
¿pasarías el resto de tu vida, con ese ser inseguro que golpe a golpe terminará degradando tu autoestima, y pisoteado tu dignidad?
deberás sincerarte, ¿es amor o es dependencia?
nada que te desvalorice como persona es sano, sin embargo, las dependencias hacen que se tome en ocasiones la decisión de permanecer aunque claramente el panorama resulta altamente tóxico, de ahí la enorme fuerza de voluntad de anteponer la dignidad propia como persona, convencidos de que uno se merece la paz, la tranquilidad de un amor sano, no un amor enfermizo.
sin olvidar que el otro, con debida comprensión, considerar que pudo tener una infancia difícil y que por eso arrastre hasta el día de hoy esos traumas en un transtorno que hiere, que lastima...
así, a no ser que decidas santificarte en un ambiente de constante humillación, y maltratos sicológicos, no habría razón para aventurarse en ese tipo de relaciones...
pensar que la otra persona cambiará, es lo más recurrente, y algo con que tú puedes autoengañarte.
incluso, esa es la manipulación también más recurrente: la de hacer promesas y hacerse pasar como víctima para justificar los daños que se le ocasiona a los demás.
desde luego:
las rupturas siempre serán dolorosas pero es valioso saber: cuándo sí y cuándo no es aceptable continuar.
el ser humano no fue creado para estar solo, desde luego, por eso muy fácilmente forja apegos, y esos apegos atan (con cordones de mil hilos), por eso también luego cuesta tanto romperlos.
es natural que...
como seremos humanos nos aferremos a cosas o a personas, pero luego por eso no sabemos irnos cuando todo se vuelve tan tóxico.
sanar...
ya lo creo que será lento, es un proceso.
es difícil: siempre se quedará uno herido sin que haya visiblemente una herida abierta en la piel...
es interior, y sanar es también de ese modo, interior.
sanar es lento pero es posible,
lo repentino del aturdimiento es lo que hace que en medio ese lapso se clausuren las salidas...
luego de que el polvo vaya cayendo al suelo, poco a poco se irán reconociendo las cosas con mayor claridad.
pero todo es para bien...
sí, evolucionar, es para ello que se pasa por las veredas sombrías.
este trayecto llamado vida es arduo, mas es bello, y es más sobrellevable al encontrar en el camino a seres amorosos.
la vida es un camino arduo de momentos buenos y a veces no tan buenos...
sin embargo, se avanza.
el amor en tu vida es lo más valioso, desde lo familiar (filial y fraterno) hasta lo conyugal (erótico)...
en la medida que tú, en tu ser, seas el amor, y entregues tu luz.
tan breve que es la existencia...
mientras que aún respiramos:
pues a vivir.