me resulta a mí sumamente gratificante reconocer que se suscitan esas resonancias entre dos personas, es decir, en muchos de los casos nos encontramos con que tales resonancias no se concretan; somos por naturaleza seres egocéntricos, es decir: los seres vivos, incluso por sobrevivencia, son egocéntricos; así por eso, le pasa al ser humano que cuando se ve en medio de otros lobos debe mostrar el lobo que lleva dentro porque de otro modo terminará desgarrado y destrozado por los demás lobos; eso es el ego, esa parte más salvaje que nos hace pensar y actuar más a favor nuestro, y sin embargo es parte de nuestra herencia evolutiva como mecanismo de defensa para la sobrevivencia en un medio hostil, no obstante que el ser humano no puede ser feliz siendo lobo, serlo es egocentrismo, y eso es encerrarse, y no hay salida, lo contrario es el amor, que es un salirse; curiosamente el ser humano experimenta insatisfacción porque fue hecho para amar, y ahí está el desafío: ¿cómo dejar de ser un lobo para mis hermanos?
además de que serlo es agotador, ser un lobo implica vencer a todos los demás lobos que representan una amenaza, estar siempre alertas a la defensa o al ataque, además de que un lobo derrotado no implica el término de la disputa sino que en cualquier momento se levantará en busca de la venganza.
nosotros fuimos creados para amar, para ser humanos, no para ser salvajes, pero amar es tarea ardua, ese lobo dentro no se dejará matar fácilmente, de ahí, que pasar del egoísmo al amor es el reto más grande del ser humano, y es personal, y solamente es factible en unión con su creador, modelo para la liberación de la criatura.
pasar del egoísmo al amor, es el camino de la liberación, el paso de la amargura hacia la felicidad, del sufrimiento a la paz, logrando que el amor se de un gran abrazo con el dolor, por ello, para no desfallecer la esperanza y la fe serán como guías para perseverar, para tener paciencia y jamás perder la esperanza, es arduo, pero no es imposible, para el Amor creador nada es imposible.
es momento de decir: ya basta, es momento de tomar el rumbo de mi vida es mis manos, ya lloré lo suficiente, ya me lamenté lo suficiente... y no es a los demás a quien debo transformar sino a mi mismo, pasando, paso a paso, del egoísmo al amor.
cree en ti bello ser, amar es darse, donarse... y esa es la gran satisfacción de superarse a sí mismo, superar al propio ego, solamente por la dicha mayor que hay en el dar en lugar de recibir.
conéctate con tu creador, sumérgete en sus océanos, paulatinamente, ejercitándote ve más lejos en tu interior hacia la unión con él, y después vuelve a tu mundo, verás que al volver todo sigue igual nada cambia, pero serás tú quien ya no será igual cada vez, gradualmente, irás pasando del egoísmo al amor, y entonces podrás estar disponible para los demás, para los más necesitados, y eso mismo será inmensa dicha.