Juan E. Rôdeur

LOGROS SUPERFICIALES

solemos decir que hoy día los infantes son más delicados, y que nosotros crecimos en otro ambiente, y nada nos pasó, que aquí estamos, y que nos enseñaron a ser fuertes...
sin embargo, eso es una falacia, yo sí creo que aunque si se vivió en un ambiente caótico, con grados de toxicidad, y por consecuencia con traumas, en ese entonces se solía normalizar todo eso... y yo me cuestiono, ¿sirvió de algo aprender a salir adelante, pero sin haber aprendido a ser felices?
nuestras padres o quienes nos tuvieron al cuidado, ¿eran felices?
no se les puede reprochar ya nada a nadie, se trata solamente de hacer conciencia...
¿repetiremos los mismos patrones?
por otro lado, es muy delgada la línea entre consentir y solapar.
no se trata se sobreproteger, pero muchas veces por temer no caer en la sobreprotección se cae en las formas traumáticas que se nos aplicó para la crianza, que reitero, no se puede reprochar, pero está en nuestras manos cambiar el procedimiento.
es muy breve el periodo en que se tiene a una persona pequeña a nuestro cuidado para encauzarlo hacia la vida adulta, y hoy más que nunca se requiere de padres comprometidos para que efectivamente el conducir a un menor sea de verdad un logro sano, para la felicidad tanto propia como la de la persona en cuestión; mas yo realmente no creo que los métodos de antes sean efectivos para las personas menores de hoy, y simplemente porque no veo a una mayoría de personas adultas que sean felices, entendiendo que la verdadera felicidad consiste en la plenitud, la paz interior, unión con el creador y con la creación, no a esa falacia de conquistas de logros superficiales.