el ser humano fue creado para ser feliz, y vagará sin rumbo mientras no descubra que su felicidad es su creador mismo.
así, no es irse hacia un más allá para hallar la felicidad, es un retornar a nuestro origen:
del Amor venimos y hacia el Amor volvemos.
de hecho, cuando esa felicidad cultivándola sea abundante entonces se estará listo para entregarla...
el punto es que el mundo sin Dios está incapacitado para relacionarse, lo hará de un modo de interés, o de atracción solamente, o mera admiración, pero no podrá cultivarse el verdadero vínculo que es el Amor, y el Amor es Dios.
así, relacionarse sin Dios en los corazones, se está destinado a la insatisfacción, la infelicidad...
no existe en sí la decepción, como no existe la culpa y lo mismo como tampoco existen las víctimas, sino que para el humano da vida a ellos, dado que es su mente lo más valioso que tiene, y que claro es su mayor bendición, podemos decir que es al mismo tiempo su mayor maldición.
Dios jamás se decepciona del ser humano, y como noticia reciente tenemos que Dios no perdona, en el sentido que no tiene que hacerlo... porque Dios comprende, es decir, él sabe ya por qué su hijo es como es y por qué actúa como actúa...
nosotros como humanos llegamos al difícil punto de tener que perdonar, solamente porque antes no supimos comprender...
toda persona tiene una causa de por qué es como es y de por qué actúa como actúa, mas como humanos no atendemos esa causa del otro al momento en que el otro es como es y actúa como actúa, luego, sí sabemos que la comprensión es valiosa, pero no estamos ejercitados en dar comprensión, sino que permanecemos más pronto en recibirla, en el sentido de que sí pretendemos ser comprendidos pero no siempre pretendemos comprender...
comprender más que entender; entender es como buscar explicaciones, de hecho ahora al buscar una explicación de por qué nos decepciomos, la respuesta sería algo así: porque nos hacemos expectativas más allá de aquello que el otro puede o quiere dar, porque el ser humano tiene tendencia a idealizar, porque en las etapas primeras de conocimiento en las personas las idealizaciones predominan...
en fin, son explicaciones que nada explican, como cuando alguien muere y el médico, dice: porque tuvo un infarto a miocardio producto de una mala alimentación que provocó exceso de colesterol en la sangre hasta obstruir su buena circulación en las venas con paredes de grasa...
comprender es amar:
no pretender saber qué pasa, sino aceptar que ya pasó o está pasando, que tan solo las circunstancias de la vida ponen a uno y a otro en un lugar, hoy fui el agredido pero pude ser el agresor, comprender es aceptar que el humano es así, que sin ejercitación es impulsivo, esclavo de sus pasiones, de sus instintos... que no existe la culpa, es decir, que el ser humano la mayoría de las veces hace lo que no quiere hacer y deja de hacer lo que quisiera...
luego, podemos un poco entre la comprensión y la ayuda de un entendimiento reconocer de que muchas personas tienen un transtorno de personalidad que les impide una buena relación con los demás, y que eso tiene que ver con una serie de traumas acumulados, que tantas veces hay quien quisiera ser encantador y no lo logra, que se esmera y no puede, o que de plano, ya ni siquiera lo intenta; que en la vida llegó a un punto de quiebre, en el que tenía dos caminos o se quitaba la vida o seguía viviendo, pero esto segundo ya sin ocuparse de sanar emocionalmente, espiritualmente, sicológicamente...
así, solamente implica continuar respirando pero repitiendo los mismos patrones de quienes lo agredieron.
si un adulto vive un evento traumático y este resulta como el remate que por todo lo acumulado desencadena así aquello que lleva al transtorno...
es como en un choque de auto, hay quienes no teniendo muchos traumas, lo superan pronto y luego siguen usando los autos normalmente, y en cambio a quienes luego ya no desean más subirse a un auto.
lo que hace que ciertas personas actúen como actúan tiene mucho que ver su infancia, cosas no superadas, complejos...
vale comprender también que no existen las víctimas:
agresores y agredidos sí, las víctimas son quienes asumen un estado de autocompasión y que: cuando en lugar de comprender se decide odiar, cuando en lugar de perdonar se decide desquitarse, cuando en lugar de aceptar se rechaza al otro, cuando se encuentran las justificaciones para darle su merecido al otro, y a veces, hasta en nombre de la justicia.
desde la perspectiva sin Dios es así como funciona el mundo, por eso hay tribunales, jueces y penas, y hay clasificación de los delitos.
algo más...
por lo tanto no es que las personas te decepcionen, sino que eres tú quien se decepciona.
lo sano será ejercitarse poco a poco, en reconcer las limitaciones del ser humano, tanto las propias como las ajenas, de hecho, todo empieza con la propia persona... si eres exigente contigo mismo, lo serías con los demás, ¿cómo no lo serías?; si eres duro contigo mismo, también lo serás con los demás...
es decir, en el trato con los demás se demuestra el trato con uno mismo, solemos ser la mayoría de las veces muy duros con uno mismo, así, adquirir grados de madurez es emprenderse a ser mejor, superarse uno mismo... por eso me gusta esa frase de la madurez: es saber que no es a los demás a quienes debemos cambiar sino a uno mismo.
la sabiduría de la vida consiste en aprender a ser feliz y estar disponibles para los otros, no a partir de ellos y precisamente es la soledad la que permite adentrarse en las interiorizaciones que conducen a los saberes....
a veces creo que es más nuestro miedo a la soledad lo que nos impide aprender a ser feliz sin depender del otro...
sin embargo todo es un proceso.
hoy día hay mucha dispersión, casi todos tenemos algún vicio, y el motivo es la ansiedad.
la ansiedad es el mal más recurrente para los humanos y mucho más en estos tiempos.