el despertar es doloroso, el desengaño a veces es como si una persona muy cercana muriera.
creo que es así.
es la aceptación de una pérdida.
aun cuando lo perdido no se haya materializado jamás.
es así, tal cual, cuando debes asumir la ruptura de una relación, o la realidad de que esta jamás pudo ser, o que jamás podrá ser...
o lo otro la partida real de un ser amado de este mundo.
lo cierto es que será lo que deba de ser.
en las cosas emprendidas la mente suele apresurarse a proyectarse, a anticiparse, o presuponer resultados, y cuando la realidad no suele resultar, pasa esto: el desengaño...
o cuando damos por hecho que las cosas tal como están cuando estás nos resultan agradables serán así de modo permanente.
cuando estás anticipándote, estás dando por hecho resultados que en realidad no están totalmente en las manos que ocurran.
justo eso luego nos lleva muchas veces a ese estado de devastación.
nada es una desgracia en realidad, la trajedia ocurre cuando hay una resistencia interior que conlleva un desgaste de energía enorme por no aceptar: las situaciones límites, los imposibles, los hechos consumados...
esta aceptación es un acto de amor pero de un amor más alto.
asumir, aceptar la realidad de las cosas, de las limitaciones propias, de la injerencia del entorno... es un proceso doloroso, por eso se requiere de más amor.
así por tanto toda ilusión afecta...
porque la ilusión denota algo irreal, algo que simplemente no podrá concretarse, una ilusión solo tiene vida dentro de la mente, y por ello simplemente se esfumará.
otra cosa es emprenderse a qué las cosas ocurran, y aún así, el resultado no depende solamente de uno... un 100% de esfuerzo puede dar solo un 5% de lo esperado.
no hay nada instantáneo, ejercitarse en las cosas trascendentales (valiosas) de la vida es un arduo proceso, es de mucha ejercitación propiamente y por tan tanto de mucha paciencia.
cada suceso es una oportunidad de aprendizaje...
es mejor el dolor de aceptar las cosas tal como son, al sufrimiento de resistirte a ellas.
el crecimiento interior es para toda vida...
de aquí hasta la tumba será un constante ejercitarte.
crecer duele, pero es mejor que sufrir por no hacerlo.
si has dado vida a cosas que solamente son reales en tu cabeza, eso mismo te llevará después a un despertar doloroso...
yo lo tomo como crear una hoguera, la cual luego me termina quemando.
¿qué hacer en estos casos?
dejarse quemar...
el doloroso acto de amor: ofrecerse como el holocausto que por amor se asume.
¿para qué?
dolor + amor = paz.
un amor en niveles más altos:
amor al amor Creador, amor interior (autoestima) y amor a la raza humana con sus miserias, sus limitaciones, sus imperfecciones...
para eso fuimos hechos, como seres humanos fuimos creados para evolucionar.
no se trata solamente de ser fuerte...
sino más bien de asumir nuestra vulnerabilidad.
está bien perder, está bien saber que no podemos todo, está bien reconocerse tirado en el suelo...
o mejor está bien saber que no existe la derrota, que siempre es posible levantarse una y otra vez hasta el último aliento.
todo está bien, nada es una desgracia...
solamente tú, y nadie más que tú puede convertir cada cosa difícil y dolorosa en una trajedia o no.
en tus manos está el poder de revertir toda la energía de algo negativo en algo constructivo, en tus manos puedes apagar todo el poder destructivo de las cosas o sucesos... no es algo instantáneo, pero para eso tenemos toda una existencia, para emprenderse en ello, paso a paso, hasta que dejemos de respirar.
somos criaturas del amor Creador y como obras suyas a su imagen y semejanza somos seres amorosos.
nada es bueno o malo por sí mismo, es la mente que cataloga como malo lo que le desagrada y lo resiste, y como bueno lo placentero y crea apegos... tanto los apegos como las resistencias son situaciones desgastantes, y por ende destructivas.
el amor, es una fuerza tanto interior como exterior, que acepta lo doloroso y no se vuelve dependiente de lo placentero... sino que apuesta a lo más valioso: la paz.
amar es más amplio que solamente una relación entre parejas.
es un modo de actuar, de responder ante las vicisitudes de la vida, de valorar no solamente a las personas sino a los momentos, sean difíciles o no.
el ser humano fue creado para amar, más allá de los apegos a lo placentero y del rechazo a lo desagradable.
sino más bien para ser él mismo, cada vez su mejor versión, amoroso, y con la satisfacción de superarse a sí mismo, evolucionando en el amor, el amor que tiende siempre a la paz como más preciado tesoro.
aceptando sus propias limitaciones, y la de los demás y alentado siempre en el amor Creador, su origen, ese hacia quién está emprendido a retornar...
vivir es un encaminarse a volver a casa:
al cálido hogar: el Reino de la Paz.
está bien este dolor, el dolor presente...
es un despertar, y despertar duele.
amar duele.