la vida tiene tantos momentos, muchos de dolor; prácticamente el dolor es inevitable, porque es inducido desde lo cotidiano en el entorno, sin embargo, ¿quién puede salir del mundo o aislarse definitivamente?
el dolor es inevitable, sí, pero el sufrimiento es opcional, dado que otra cosa es la tortura mental y esa es inducida por uno mismo, de ahí lo lamentable de volverse uno mismo víctima y verdugo al mismo tiempo.
así, que entre tantas dificultades deben haber aun brevemente destellos de cosas lindas, como la alegría de ver un nuevo amanecer, de degustar sabores, de descubrir panoramas en la creación...
sonríe, bello ser.