las crisis vendrán por periodos.
es algo que le pasa casi a todos, solo que hay tantos quienes no muestran exteriormente su crisis.
ejercitar el control mental vale mucho y tanto más fortalecer la fe.
todos en algún momento reconocemos que hay un último punto dentro de nosotros donde jamás nadie podrá llegar, entonces nos sentimos los seres más miserables, es lo que llamamos la última soledad del ser, y por tanto hemos de descubrir nuestra indigencia.
en este mundo somos unos indigentes.
es inevitable preguntarse:
¿quién soy?
¿a dónde voy?
¿para qué vine, para qué estoy aquí?
y ante ninguna respuesta, se abren las puertas de la locura, embriaguez o suicidio.
como todo es soledad, en ese punto, es cuando se debe decir: ya basta...
y tomar en nuestra responsabilidad la misión de salvarse uno mismo.
¿cómo?
la única guía es Dios, es modelo, consejero, consolador... sin fe no habrá salida.
o creemos en Él y confiamos o nos reventamos.
no desistas, cada día nuevo que está por comenzar es una nueva oportunidad, no todo está perdido, intentémoslo una vez más.
es muy esperanzador reconocer que se avanza a una etapa más, saber que cada etapa es significativa para crecer, y que crecer no es en edad, sino en otros sentidos más trascendentales, vas saliendo de una etapa un tanto sombría, sin embargo era parte del camino hacia lugares más luminosos.