es natural desesperarse.
muchas cosas en nuestra persona son naturales...
por eso todo acto de amor es sobrenatural.
sí, tener rabia es natural, tan natural que es parte de nuestro orígen evolutivo, y es por eso que la paz y el amor son más bien sobrenaturales, y es parte de ese nuestro Orígen trascendental: el Amor creador; que a su imagen y semejanza somos seres amorosos, y el dejar de serlo es nuestro sufrimiento (estado sombrío sin salida), es momento de liberarnos: Amor, Amor, Amor...
habrán muchas circunstancias que nos llevarán a ese estado de soledad existencial, al reconocer que en un disgusto nadie puede estar conmigo en esa última soledad de mi ser y que solamente yo tengo que lidiar con ello, al reconocer que en medio de la enfermedad o una desgracia nadie puede acompañarme en la última soledad de mi ser y ahí soy solo yo y nadie más, a la hora de morir al saber que en esos últimos minutos de mi vida nadie puede morir conmigo y que solo yo muero por mí, todas las salidas quedan clausuradas, no hay más salidas, y queda tan solo una: la fe, en esos momentos o se acude a la fe o se revienta.
la fe es un apuesta, es la certeza en medio de la noche, que en esa última Soledad del ser solo Aquel que es el Amor infinito puede llegar, y que en esa última soledad no estoy solo si Él está conmigo.
amar no es por gusto y ya, el acto supremo del amor es darse, donarse uno mismo, aún cuando eso mismo conlleva dolor, sabiendo que al darse el amor y el dolor un gran abrazo se accederá al Reino de la Paz.
el pasar por un disgusto, una enfermedad, una desgracia... con paciencia, con ternura y comprensión, es un acto de amor que le da sentido a esta existencia, y... ¿qué es esta existencia sin sentido?, lo más valioso no es la salud corporal sino la alegría de vivir, la paz interior, es decir la liberación de toda ansiedad, angustia, inseguridad, resentimiento, deseos de venganza, envidias, odios...
tú puedes superar esos estados:
dándole el sentido, transformando en tu ser, en tu interior, todo lo negativo en positivo... al final nada será malo sino solamente cariñitos del Padre Todocariñoso.