Juan E. Rôdeur

LOS EJERCICIOS DE SILENCIAMIENTO

los ejercicios de silenciamiento, todos los días, son liberadores.
con perseverancia y paciencia, es posible.
¿soy un hombre de fe?
lo voy siendo...
no en el sentido de la religiosidad.
sino más bien, de la espiritualidad, es decir, un estilo de vida, una convicción para salvarme a mí mismo de mis impulsos salvajes.
la resistencia es un desgaste de energía inmenso.
de lo que se trata la liberación es de soltarse:
de abandonar la resistencia.
es una oportunidad de trascender.
es arduo, mas vale la vida.
difícil, mas no imposible.
«no hay saltos, es paso a paso».
nadie puede huir de sí mismo.
queda tan solo confrontar el propio misterio, a pesar del terror que eso genera antes de hacerlo.
no hay nada perdido, ahora es el momento, hermosa criatura.
[el ayer es historia, el mañana es misterio, mas el hoy...
es un regalo, hoy es un regalo, por eso se llama presente.]
no habrá mayor frustración aplastante que el hecho de llegar al final de los días, cuando la existencia va hacia su culminación y sin haber vivido jamás.
existir sin vivir es agotador.
perder la alegría de vivir es insoportable, en el tedio, el hastío, el sinsentido... no hay más, es momento de salvarse uno mismo.
es momento de despertar.
cree en ti bello ser.
el Amor cree en ti...
y tú eres amor.
cuando el amor se atrofia todo es atroz.
es reactivando el Amor, desde dentro, y por medio de la fuente misma del Amor, que nos salvamos de las garras de la muerte.
existir sin vivir...
respirar con el alma en agonía, el amor se ha enfriado y el frío es insoportable, existir así no es vida.
es retornando a la fuente de la vida, y acrecentando el fuego del amor desde dentro, es decir, primero recuperando el autoestima, y si es desde la fuente de todo Amor, mejor, con los ojos del alma, con la fe.
[los ojos de la mente son los pensamientos (raciocinio), los del corazón los sentimientos, más los del alma: la fe.
«el Amor no es un sentimiento, aunque emerja de los sentimientos, así, no es sentir Amor, sino, ser el Amor mismo.
somos criaturas del Amor, hechos a su imagen y semejanza, nuestro único fin en este suelo es amar, y amar es darse, es donación, y esencialmente donación de uno mismo, y es amor, si no se espera nada a cambio, si se espera, ya no es realmente amor.
porque hay más dicha en el dar que en el recibir», esto cuando el Amor desde dentro se acrecienta y se desborda.
así, aunque el camino es arduo, vale la vida.
«para estar listos para amar y no necesitados de amor.»]