Franklin Sandi

Las palabras se graban en el agua

 

Lo que me dices queda vibrando en mi alma

y se graba

a fuego lento con tu voz.

 

Dime por eso palabras

que en mis oídos se conviertan

en círculos concéntricos

redondas como las uvas que ruedan en tu espalda

y que nos hagan sonreír.

 

La música burila figuras en el agua:

vi una vez fotografías de la música de Mozart en un vaso

e imágenes impresionistas en un bañador lleno

cuando una vez pensaba en el amor.

 

Las palabras también vibran como los pensamientos

y se dibujan en las superficies delicadas:

dime por eso lo que bien sabes

lo que a veces no quiero que me digas

porque no quiero quedar en deuda con tu mirada.

 

Lo que digas se hará un paisaje de flores

- ahora lo sabes – en el agua de mi alma

ten por eso cuidado

nunca digas cosas planas ni pesadas

no menciones el color de las cenizas.

 

Lo que digas que se eleve como el humo

de tizones llovidos

hasta el cielo esperanzado de mis ojos.

 

Habla cuidadosamente

- como si no hubiese gastado su tono el viejo piano -

que mi alma es un lago transparente

y quiere grabar tu rostro con los colores de las buganvillas.