RICARDO V

Cae la lluvia como llorando

Cae la lluvia como llorando

aunque las nubes cierren sus ojos

sobre la tierra que vas pisando,

tierra que besa tus pies descalzos

mientras te marchas, yo también lloro.

 

El viento acuna tus movimientos

mientras la lluvia te va mojando

y lentamente, pasando el tiempo,

lágrima y agua se van fundiendo,

porque en tu marcha te vas llorando.

 

La tarde arranca de tus mejillas

cualquier atisbo de resplandor,

la noche atrapa, la fiera avisa,

porque la lluvia nace deprisa

de lo más hondo del corazón.

 

Recuerdo aquellos primeros días

cuando en el cielo brillaba el sol.

También recuerdo que me pedías

que te entregara, si yo podía,

días de vida, noches de amor.

 

Mis intenciones eran perfectas,

mis sentimientos eran verdad,

pero la vida no tiene en cuenta

cualquier historia de amor compuesta

sólo con base de voluntad.

 

Yo te quería y aún te quiero,

pero no lo supe valorar

y en los amores lo más perfecto

a cualquier hora, en cualquier momento,

es tener leña para el hogar.

 

No te decía nunca te quiero

y te rendiste a la adversidad

y te apagaste como el lucero

en una espera de desespero

mientras el frío te hizo llorar.

 

Esta es la imagen que me perdura

y que recuerdo con gran dolor,

la de tu marcha bajo la lluvia

mientras tu llanto se disimula

en la esperanza de un nuevo amor.