Fernando Endara

AMOR PLATONICO

Daría la vida por ese atisbo de tu mirada seductora,
como un fuego ardiente que nunca ha de apagarse,
imagino besar tus labios que pintan de ilusiones,
percibo tus manos acariciando mis versos.
 
Amor mío, mi anhelo, mi poesía, solo existes en mi vano entorno,
cuando pienso en ti me dejas atado el corazón hacia el vacío,
quisiera sentir que tu alma me ame tanto como yo la tuya,
pero sé que solo en mis sueños podré tenerte.
 
Gracias por tus caricias imaginarias que llegan a mis poros,
aquellas que van dejando mis labios húmedos y fragantes,
sé que te escondes en el frio infinito de la mañana,
como los suaves bucles de blanco caramelo.
 
Que aparezcan ninfas voladoras; pero que jamás deje de amarte,
cada instante voy paseando mis manos por tu sensual figura,
que grite el silencio si prefiere con alaridos sordos,
no tengo celos de nadie porque solo yo te amo.