los estados de frustración, ¿a qué se deben?
en ocasiones me he percibido un poco así, frustrado.
creo que generalmente no me percato que se van acumulando en mí cosas negativas, hasta que me aprietan un poco...
si abandono un poco mis ratos de interiorización luego debo dar pequeños pasos para dejar tal punto en que me veo sin salida.
experimentar la soledad existencial resulta agotador...
y entonces, reconozco nuevamente que debo salvarme, salvarme del vacío.
enfrentarse al misterio propio, al propio yo, inicialmente aterra, pero no hay más vías que el viaje hacia dentro para reencontrarnos con la plenitud perdida; superar al individualismo, disolverse, volverse nada en el todo.
es momento de liberarse una vez más, de romper las ataduras, de superar los apegos; de desvertirse de los temores, inseguridades, resentimientos, rencores, venganzas, deseos de poseer, arrogancias, timideces, ansiedades, agresividades...
y en la pureza de la nada, acoger al Todo, a la fuente del Amor mismo, la Ternura infinita, y saberse salvado; que despojados ya de los accesorios que nos asfixian, nos encaminamos, pacientemente perseverando en la esperanza hacia el cálido hogar en el Reino de la Paz.