Margarita García Alonso

Extremo fuego

Extremo fuego

me doblega.

Si cociera boca,

acabaría el martirio, 

pero soy la loca de la bandera

en la incomprensible

noche iluminada

por hogueras.

 

Si lloviese salvaría,

al montículo

asciende gorjeo

de pájaro azul,

que se transforma

en ronquido

de ogro agonizante.

La Voz inunda

cuando anego

al poblado cada invierno.

Mi voz suda cola

de garrapata para suela

desprendida de zapato,

mientras olisqueo

partículas del fondo,

desastre en todo hecho,

un pez me devora.

del poemario Nubiola.