RICARDO V

Intrépido capitán

Arremete el temporal

con garras de frío y viento

a la barca, fiel hogar,

del que cree ser marinero

y patrono de la mar.

 

Enmudece el vendaval

las plegarias y los rezos

de quien gobierna al azar,

con dudas y rumbo incierto,

en toda esa inmensidad.

 

Asedia la tempestad

a quien olvidó el respeto

que hay que tener a la mar,

quedando a merced del tiempo

y de sus olas de sal.

 

Ensordece el huracán

la queja del bajelero

que con rabia de titán

mantiene el timón sujeto

creyendo poder ganar.

 

Apremia el señor del mar

a quién no cumple el precepto

de acatar su autoridad

cuando se abandona el puerto

en busca de libertad.

 

Inconsciente capitán,

aprendiz de marinero,

confundiste ser audaz

con la intrepidez y el riesgo

de quién era tu rival.