Josefina Barreto

MALINCHE, CON “M” DE MUJER

Malinche, Malinalli, Marina.

Hierba torcida de noble origen;

vieron la luz tus ojos

ahí donde se esconde la serpiente.

Mujer valiente,

pagaste el precio de ser esclava.

Amaste sin ser amada

y te llamaron ¡traidora!

y te arrojaron piedras a la cara.

A ti, a la gran señora

que eras la dueña de la palabra,

te maldijeron y despreciaron

triste deshonra en tu propia raza.

Y sin embargo, ahora

mi pluma quiere reivindicarte;

con estos versos te llamo ¡madre!

Limpiaré con mi puño el lodo

que la historia sobre ti ha lanzado,

salpicando tu blanco manto.

Y adornare tu frente

con plumas de quetzal y filigrana.

Mujer, amante, niña,

princesa, madre, hermana.

Malinche, Malinalli, Marina,

yo te agradezco mi piel mestiza.

Tu sacrificio de amor no ha sido en vano

El sentir de tu carne

revive ahora en nuestro regazo.

Porque no fuiste piedra de tropiezo

sino piedra angular, base y cimiento;

pilar donde descansa nuestro origen.

Y fuiste mujer, antes que todo,

por tu propio derecho.

Malinche, Malinalli, Marina,

alza con dignidad tu frente,

porque tu amor valiente

ha vuelto a palpitar en nuestro pecho.

 

(Autora: Josephine Barrett)