El-aprendiz

El fin de un poeta

Esa no fui yo,
gritó la nostalgia,
mirando las rimas
por toda la estancia.

Alguien las tiró
mientras yo no estaba.
Dijo una ilusión,
mientras caminaba.

Pero ya están muertas
agregó una musa.
La mesa desierta
y seca la pluma.

Mientras los recuerdos
miraban la escena.
Rompiendo sus versos
estaba un poeta.

Que todo termine,
nos dijo con calma.
¡Y es que lo que escribe
le duele en el alma!