Pamplum

ConfusiĆ³n

Entre el vaivén de risas y secretos,

se oculta un fuego que aviva los versos,

un deseo prohibido, un amor en silencio,

latiendo en cada estrofa, tierno y sincero.

 

Las palabras fluyen como ríos de tinta,

acariciando las penas, creando vida,

en cada verso, la pasión se desborda,

y en los ojos del otro, la llama se enciende.

 

Sonrisas cómplices se entrelazan a ratos,

como si en ellas se escondieran relatos,

la complicidad es el puente que los une,

en cada estrofa, el deseo crece y luce.

 

Pero las normas sociales les susurran al oído,

que un deseo así debe ser contenido,

la amistad es un lazo que no quiere romperse,

y el amor, en ocasiones, puede perderse.

 

Y así, en el silencio de esta amistad lejana,

se guardan los versos que hablan del alma,

el deseo prohíbo se viste de poesía,

y en cada letra, el anhelo se desdibuja.

 

Pero a veces, en horas de desvelo y tristeza,

quieren dejarse llevar por la naturaleza,

pero la realidad se muestra en su rostro,

y en sus palabras, se oculta el deseo más fuerte.

 

Así es la paradoja de esta amistad poética,

un amor que se anhela, pero se mantiene ética,

y aunque los versos quieran romper el silencio,

el deseo prohibido en la amistad es un tormento.

 

Pero la poesía siempre encuentra su camino,

aunque los sentimientos estén escondidos,

en cada verso, se desliza el amor secreto,

y aunque prohibido, en la amistad se hace completo.