Rodriguez López Simón eduardo

“DICEN QUE SUPO LLORAR LÁGRIMAS DE SUFRIMIENTO “

Dicen que supo llorar lágrimas de sufrimiento,

Un corazón destrozado y un alma en tormento.

Sus ojos, cristales tristes inundados de dolor,

Una vida marcada por la tristeza, sin alegre color.

 

Dicen que llevó sobre sus hombros pesada carga,

La tristeza invadiendo su ser, cual cruel daga.

Cada lágrima derramada, un grito silencioso,

Sus penas y angustias dibujando su rostro ansioso.

 

Dicen que guardaba en su ser un río incontenible,

Lágrimas que caían como lluvia invisible.

Cada gota era un latigazo en su alma herida,

Sufrimiento que parecía no tener salida.

 

Pero no conocieron su fuerza, su resiliencia,

La capacidad de renacer y encontrar su esencia.

Esas lágrimas de sufrimiento fueron su alimento,

Le mostraron el camino hacia su mejor recuento.

 

Aprendió a secar sus ojos, a luchar contra el tormento,

A encontrar la calma en medio del sufrimiento.

Y así, poco a poco, renació desde sus cenizas,

Dejando atrás las lágrimas, abrazando nuevas dichas.

 

Dicen que supo llorar lágrimas de sufrimiento,

Pero también supo encontrar su merecido aliento.

Porque en cada lágrima derramada había esperanza,

Y en cada caída, la oportunidad de nueva danza.

 

No olvidemos que el llanto puede ser liberación,

Que el sufrimiento nos muestra nuestra transformación.

Que detrás de cada lágrima hay vida renacida,

Y en cada desaliento, una fuerza escondida.

 

Dicen que supo llorar lágrimas de sufrimiento,

Pero también aprendió a encontrar su merecido contento.

Y en cada paso hacia adelante, su historia se eleva,

Una vida que no se rinde, que en valentía se eleva.

“Serl “