Juan E. Rôdeur

ESTADO SOMBRÍO

hay algo muy triste y lamentable para las personas con bajo autoestima, se llama envidia...
cuando la persona cae en un estado de autoestima nulo o muy bajo, es una persona sumamente envidiosa.
es verdad que nada se envidia en este mundo, nada, solamente una cosa, aunque parezca que el envidioso muchas cosas envidia, no es verdad, solo una y esa es la felicidad.
cuando alguien ve a otra persona con buen carro, ropa, casa, o más cosas, si es ese alguien un ser de bajo autoestima envidia a quien tiene aquello no por las cosas en realidad, sino porque cree que la otra persona es feliz con eso y ella no lo es.
debemos comprenderla.
dado que a una persona que ha perdido su autoestima no necesitas hacerle nada, para ella el envidiarte es suficiente daño en su interior, la envidia es una espina muy dolorosa...
se debe a la incapacidad de felicidad y esto por el resentimiento con la vida, si esta persona en su etapa de mayor debilidad fue maltratada, toda su vida le pesará eso y eso le impide ser feliz, porque es difícil perdonar los maltratos, y luego al no ser feliz, y tras hacer la suposición de que alguien lo es, se envidia la felicidad, y eso mismo le duele, como si se le clavara una dolorosa espina que abre nuevamente una herida que no deja de sangrar, además de que otras heridas ya están desangrándose y el resentimiento las mantiene así, sangrando...
quien envidia la felicidad de otro, casi sin darse cuenta tal persona se siente lastimada y busca una manera de vengarse, arruinando la felicidad del otro ser.
por todo lo que viven, por su niñez, por sus conflictos al crecer muchas personas llegan a un punto que aquello los trastorna, es decir, se rompe en su mente esa conexión con la realidad, y sin objetividad solo buscan vengarse incluso de todos, casi en todo momento; es difícil cambiar a una persona cuando ya se ha trastornado de ese modo, no porque no haya cura, sino que pasa tanto que en ese punto la persona ya no quiere cambiar, incluso su venganza se dirige hacia Dios mismo, al sentirse traicionada por él.
¿sabes?, no es al mundo al que tienes que cambiar, sino que eres tú, siempre tú quién debe cambiar ante el mundo para bien, y eso es con el autoestima, si tras agresiones se ha perdido el autoestima se corre el riesgo de convertirse es una imitación, copia de la persona que te ha estado agrediendo...
lo importante es seguir respirando y en paz.
morimos aún existiendo cuando todo es desolación y llamas, dentro.
recuperar la alegría de vivir es lo valioso, tal vez no hay ningún modo en particular para sonreír, siendo uno mismo, basta.
por ejemplo, tú siendo tan tú, y yo siendo yo mismo.
sin pretensiones, ni poses, ni nada...
la vida es eso, un resplandor, porque el creador de toda vida es un destello celestial, es claridad, Él es toda claridad, es la Luz expansiva... y Él dispone a todo el universo para el cumplimiento de su voluntad, cuando se suscitan los encuentros en dos seres, no es casualidad, es una coincidencia y coincidir es llegar a ese punto preciso en el espacio y el tiempo, conducidos por el universo para Estar ahí, para Ser tal cual, con el único fin de vivir, porque el Amor es el creador de la vida, la vida es el Amor mismo, y todos somos los hijos del Amor, seres amorosos, para amarnos como hijos del Amor unos a otros.
las personas en realidad no son malas...
incluso quien ha llegado a ese estado de trastorno, como el de la personalidad narcisista dañina, es porque interiormente lleva cargando mucho sufrimiento acumulado, por lo tanto, también hay que comprender que personas en este extremo ya no buscan cambiar, sin embargo, no es que existan ellos tramando maldades, solo que en su mente trastornada se rompió esa conexión con la realidad, viven una esquizofrenia, con delirios de persecución y más... causan daño porque ya no tienen más otro modo de actuar, y es que tanto sufrimiento desde la infancia los llevó a esa ruptura con la realidad, ellos no están despiertos, ellos duermen, existen soñando en un estado sombrío.