Juan E. Rôdeur

HACIA LA LUZ

en algún momento se cae en la agonía, y en ese estado la muerte va abarcando hasta el último rincón como una sombra oscura y densa que va oscureciendo al mundo hasta cubrirlo de interminable desolación, entonces como por un impulso de sobrevivencia se extiende la mano hacia el infinito con una esperanza sobre toda esperanza, la de ser uno sujetado por el Amor mismo y ser por él arrancado de las garras del infierno sombrío y helado en el que se ha caído.
sucede que el Amor puede materializarse, y de tantas formas, con tantos rostros y tantos nombres, como el tuyo o el mío.
en la aridez puede una sola gota del Amor lograr a veces alcanzar al paladar, y esa basta para descubrir su sabor reactivando la fe para perseverar pacientemente, para aliarse al silencio ya que en su elocuencia la eternidad habla y revela su camino hacia la luz.