Venus Maritza Hernandez

La lluvia y mi amor eterno

Llueve y la lluvia golpea mi rostro.
Entre los relampagos de los pensamientos,
distingo un único verso.
Danzo una melodía invernal y tropical.
Su silueta invisble me acompaña.

Los pequeños charcos emiten
saltarinas gotas de ilusión.
Cual diamantinos efectos 
de su efímero existir.

Mientras tanto él y yo abrazados
musitamos secretos uno al otro.
Reímos y un beso nos une.

Seguimos nuestro caminar 
entre las avenidas lluviosas.
Sin paraguas...
El invierno deja caer su esplendor 
sobre ambos.
Los brillantes efectos provocan
un placentero frío.

La transparencia de su ser
me acompaña.
Sólo yo lo veo,
lo percibo
y lo leo.
Leo sus sentimientos de amor sincero.

Llegamos a mi casa.
Y me acuesto en mi cama
para luego dormirme.
No sin antes decirle,
que lo espero en mis sueños.

 

Venus Maritza Hernández