conduciéndome conforme a mis convicciones, y fijando mi postura, me he motivado a emprenderme en la medida de lo posible a Ser yo mismo, y cada vez más yo, hacia mejor versión, sin pretender imponer nada, ni cambiar a nadie; más que convencer a inspirar, no siempre es posible y también debo aceptar en paz ese hecho.
creo que la amistad no es un compromiso...
es decir, consiste en una entrega, una donación de mi propia persona, sin esperar nada a cambio.
sin exigir nada, respetando la disponibilidad de la otra persona.
significa que ella no tiene obligaciones por mi donación...
no está comprometida a hacer nada, ni a decir nada, con que me reciba, basta, por el lapso en que ella lo permita...
porque para mí la amistad no se mendiga, ni se exige, sino que:
la amistad es donación incondicional.
la amistad no es un pacto, no se negocia, no se condiciona.
al amigo no se le retiene, se le deja siempre libre.
creo que el respeto yace en la libertad del amigo...
ese respeto es no pedir nada, sino que la otra persona me dé lo que libremente decida darme.
nada es más sagrado y bello, amoroso y noble como el silencio de una persona.
valoro mucho la amistad...
aunque en realidad solo acepto una amistad sin condiciones.
en consecuencia cuando una amistad me parece estar condicionada, me alejo...
procurando no quedarme donde percibo que no puedo ser yo mismo, de manera libre.
creo que como la mayoría de las personas, que no conviven con las imposiciones, es comprensible, su libre decisión de buscar sus propios caminos.
en ocasiones he tomado decisiones tales, y claramente respeto cuando alguien más deba también hacer lo mismo con respecto a mi cercanía, libre de prejuicios y normas de conducta.
en consecuencia: agradezco tanto tu proximidad...
tu maravillosa forma de ser, de pensar y de actuar.
respeto toda tu persona tal como eres.
nada pretendo cambiarte.
te acepto tal cual eres.
te comprendo porque tal como tú, también yo, no me comporto para complacer lo que alguna otra persona desee.
tan solo me entrego siendo yo mismo.
si no soy aceptado tal como soy, simplemente, no insisto, y en paz me marcho...
porque creo que es más honesto así.
sin fingir, sin disimular, sin imponer, sin exigir, sin manipular...
me agrada mucho conocer tus convicciones y tu postura...
nada de ti me molesta.
nada.
sé de tu alta sensibilidad y la valoro, pero también sé de tu honestidad y la agradezco.. siempre debe ser así.
si no es así, todo es una farsa.
reitero: yo te acepto tal como eres, sin cambiarte nada.
puedes manifestarme libremente lo que desees, te respeto, esa es tu libertad.
¿qué hay de malo en que lo hagas?
porque en eso yace lo valioso de ser seres únicos e irrepetibles.
lo importante es no esperar nada de nadie, no esperar aquello que la otra persona no está obligada a dar.
todos son libres de dar lo que es su voluntad...
o lo tomo o lo dejo.
recuerdo mucho algo que en sicología se dice:
si supiéramos que todos los problemas sicológicos de las personas adultas los adquirieron en la niñez, seríamos mucho más cuidadosos con la salud mental de los infantes...
para mí significa que todo lo que ahora sufrimos se debe mucho a lo que fue de doloroso en nuestra infancia o incluso la adolescencia, es una etapa que nos vimos indefensos.
para mí aprender a romper todo lo que nos ata al pasado, todo, esa es la vía: romper las ataduras...
romper las cadenas.
creo que no somos del todo libres por eso, porque no soltamos todo aquello, absolutamente todo lo malo de la infancia:
«perdonarse a uno mismo».
considero que inconscientemente ponemos como al primer y mayor culpable de todo, a nuestra propia persona...
perdonarse, perdonarse, perdonarse, eso es lo más importante según comprendo.
por eso me gusta decirle a alguna otra persona ante estados de sufrimientos:
«todo lo bueno está en ti, en potencia, para ser feliz, solo debes descubrir cómo canalizarlo:
a través del perdón, comprensión, respeto, aceptación, adaptación, acogida, diálogos, y estar comunicándose... sin duda «primero es el autoestima»...
lo demás vendrá por sí solo.
perdonar sin victimizarse, comprender con autoestima, respetar con paciencia, aceptar con esperanza, adaptarse y acoger con perseverancia, dialogar con ternura, comunicarse con fe...
persevera: la esperanza y la fe te conducen.
ten paciencia, el amor es tu guía.
si pierdes la esperanza no habrá más nada que hacer.
todo estará perdido.
vales inmensamente, por ti misma:
sin depender de nadie.
todo el poder está dentro de ti.
comparte amor, reparte amor.
el Amor interior es autoestima:
cuando estés llena de amor propio, el Amor se desbordará, y compartirás lo mejor de ti, repartirás lo mejor de ti.
compartirás amor, ya no por retener a alguien, solo por el hecho de que serás tanto amor que no sabrás qué hacer con él y ese amor se expandirá.
el amor es desinteresado, no busca beneficios egocéntricos.
el amor no tiene ninguna finalidad: solo amar.
amar porque sí...
y nada más.
a veces la angustia es un cúmulo incontenible, la he experimentado, y si percibo a otra persona en el mismo estado, le comparto mis impresiones: si llorar te devuelve un poco de paz, hazlo, no te lo reprimas.
me he detenido en ocasiones a comprender la decisión de las personas por el suicidio: creo que el suicidio es, hasta cierto punto, comprensible.
es una salida...
y la más fácil, y efectiva.
incluso es muy común hoy día en las redes sociales incitar al suicidio.
creo que hay quienes se hacen como pactos entre varias personas para suicidarse.
creo que el suicidio, hoy día, es una opción real para quien no tiene salidas ante los problemas, al menos es así para una gran mayoría estando en un sufrimiento incesante.
aunque la realidad es que los problemas siguen.
sé que es la baja autoestima que orilla a ellos...
y es arduo salir de eso.
sin embargo creo que es posible.
claro, no hay soluciones mágicas.
estoy convencido que la vida es hermosa, pero sin amor interior: autoestima, es un asco.
para bien o para mal, no hay inyecciones para aumentar el autoestima.
solo las dosis de amor...
pero, considero que para salir de verdad, las dosis de amor interior todos los días, primero, poquito a poquito, eso vale.
lo demás, el amor al prójimo, eso viene solo por añadidura.
Hermosita: que cada nuevo día en ti proyecte destellos de paz y que la alegría te envuelva en todo momento, que tu corazón descanse en la ternura y que tu alma se fortalezca, en la senda de los seres amorosos.