Torbellino de Pasiones

LOCA DE AMOR

Aquel viejo reloj marcaba las ocho menos cuarto, un siglo para Amanda que veía tras la ventana los carros pasar pero menos el de su amante, un hombre que tenía más problemas que vida y un largo historial de amores clandestinos. 

Tomó su copa y la bebió con la prisa de los segundos que hacían eco en su mente, sin darse cuenta dejó caer su copa mientras de sus labios sonó un chillido seguido por un -maldición- hizo ademán con las manos como si le diera fastidio todo.

Escuchó un par de canciones mientras las horas cercenaban su corazón, -patética- se decía a sí misma, aún guardaba la esperanza de verlo aquella noche, pero no llegó. 

A la mañana siguiente tocó a su puerta un mensajero quien le dejó un sobre donde no se veía el remitente, solo unas cuántas fotos que hicieron que ella se retorciera del dolor, eran de  él y su esposa muy felices  cenando en una terraza a juzgar por la fecha la misma noche anterior.

Amanda tomó esas fotos, las arrojó a la basura, buscó las llaves  de su carro y se dirigió a la casa de su amante, tenía que encararlo, después de todo ella albergaba la posibilidad de que solo fuesen fotografías alteradas.

Llego  y los miraba con tristeza, estaban felices jugando con su hijo en el patio. El asustado la regreso a ver, besó a su esposa en la frente y señaló con la mirada a la casa, pronto ella tomó a su hijo y entraron. Amanda desde la puerta de la calle seguía observándolos con la mirada perdida.

Minutos después  Amanda se encuentra de nuevo en su casa, son las ocho menos cuarto y sigue esperando a su amante. 


Kerly Elizalde 

Torbellino