Mario Rodolfo Poblete Brezzo

Décimas irreverentes...(no aptas para santurrones)

Bebiendo en una taberna

encontré una prostituta

la que siempre hace la ruta

mas directa a la entrepierna.

Manos y labios alterna

para exitar los varones,

a la vista de garzones

que se gastan sus propinas,

en aquello que adivinas

al quitarle los calzones...

 

Tan antiguo es el oficio

como la necesidad

de vender la dignidad

soportando el sacrificio.

Otra cosa es el silicio

habitual del ordenado,

que de todo es perdonado

y sus crímenes mayores,

por los cargos de pastores

quedan libres del pecado...

 

El pecado tan maldito

le confiesan a sus pares

que son cómplices vulgares

los que sirven al bendito.

Exculpados del delito

a la puta la condenan,

y a los fieles envenenan

cuando dan esos sermones,

al pedir que tu les dones

el oro con que se llenan...

 

Son los santos pervertidos

que ven en la navidad

la gran oportunidad

de negocios bien urdidos.

Ya serán correspondidos

por aquel que volverá,

que sus llagas mostrará

ante todos los humanos,

porqué somos los hermanos

de la raza que vendrá...

 

A su casa han de volver

el origen de la raza

al blandir aquella maza

que ese dios ha de temer.

Somos libres por nacer

del amor de las parejas,

y no somos las ovejas

de pastores asesinos,

los que fingen ser divinos

por violarnos tras las rejas...

 

Los impuestos mandamientos

un imperio continuaron

los que nunca superaron

la verdad de los talentos.

Todo ser que brinda alientos

sin rendirse al falso altar,

como aquel que ha de pagar

para entrar al paraíso,

les recuerdo en este aviso

se dejaron estafar...

 

¡Qué ese Dios se me presente!

Y me mate de una vez

ya que solo soy un pez

muy seguro de que miente.

Mi pecado es ser valiente

y por más me enamoré,

de ese grande que amaré

por toda la eternidad,

que es mi fe ante la maldad

y en familia venceré...

 

Siempre he sido diferente

superando algún dolor

nada mas que con valor

y la verdad en la frente.

Del amor es referente

el travieso ángel cupido,

que de mi se halla escondido

más me tira sus saetas,

porqué somos dos poetas

que jamás han sometido...

 

La maldita castidad

le cortó al ángel sus alas

más cuál árbol que lo talas

guarda su fertilidad.

No fue por casualidad

que dos mitos nos cruzamos,

y en cuanto nos fusionamos

mil abrazos recibí,

gran razón es para mí

de soñar que nos amamos...

 

Si los sueños, sueños son

yo podré seguir soñando

que seguimos conversando

como un solo corazón.

No hay abuso en la ocasión

de lo fácil de mí rima,

si mi verso se aproxima

a decirte que te quiero,

con cariño verdadero

del amigo que te estima...

 

Nada mas puedo decir

que dejarles un consejo

si de Dios, es que me alejo

es porque solo es sufrir.

Yo sé bien lo que es vivir

y he vivido en libertad,

sin faltar a la verdad

y por todos ya pedí,

desde el día en que nací...

¡Una Feliz Navidad!

 

Autor: Mario Rodolfo Poblete Brezzo.....ADUV...