Tommy Duque

El Campanario De Mi Mente (Serventesios)

 

El Campanario De Mi Mente

Pierdo mi mente extraña, por las colinas,
tu sanidad, tu luz, me dan su respaldo.
con farol, desvaríos, aquí iluminas,
y luzco en mis lamentos un nuevo heraldo.

Entre ese dulce musgo, tu amor yo espero,
y que mis desvaríos den esperanza,
al cántico sombrío de algún jilguero,
que repique en forestas en alabanza.

Mi amén, a la fingida azul letanía,
va preso, a la foresta seudo mental,
que al vaivén, va borrosa en la lejanía,
do desemboca al mismo, roto brocal.

Tus firmes pasos van marcando, al andar,
esos gestos alegres entre tus huestes.
Tu arco iris colorido, sin aberrar,
lanzará la penumbra de orbes celestes.

Cada fallón, que plaga mi pobre lírica,
en tu canvas, será pincelada austera.
Saliéndome del alma, una musa empírica,
donde ella me germina ilusión quimera.

Llega la madrugada en tu henchido pecho,
y tus labios musitan: ¡Muy buenos días!
Cuando un negro murciélago huye del techo,
de torres con campanas tristes, sombrías.

¿Qué repica en mi mente? ¡Es tu voz, el eco!
Y me teje un tapiz de etéreo timbre.
En tu cálido muslo mi pasión trueco,
y hace con rito ardiente... ¡Que mi alma cimbre!

 

Tommy Duque
Apr 26 2021
Riverview, Michigan.
Copyright © Derechos Reservados.

 

Amigos, este es mi pueblo Puerto Barrios, en el Caribe Guatemalteco.
No hay edificios, lo más alto es el campanario de la Iglesia Católica en la foto.
A su lado izquierdo está el Colegio Privado Mixto Cristo Rey, manejado por Curas y Monjitas, yo asistí a la iglesia desde que tengo razón.

 
A mis 5 años en 1955, ingresé al colegio a primero primaria, y para el siguiente año se inició la construcción del campanario.
Obviamente pusieron rótulos y cercaron la entrada para que nadie subiera a él, mas con mis amiguitos rebeldes, nos subíamos a escondidas, y los curas se ponían iracundos y nos regañaban y nos amenazaron con expulsión.


Esas imágenes me impactaron de gran manera, la vertiginosa altura, el miedo inevitable, la excitación de la adrenalina, y el gusto y triunfo de la rebelión contra los curas, fueron motivadores para hacerlo seguido.


Me da gusto haber sido testigo de gran parte de la historia de mi pueblo.
El campanario, tiene una campana que repicaba a lo que parecía a toda hora, y lo hacían religiosamente literalmente. Nos servía de reloj.


Allí podíamos ver los murciélagos que dormían al tope del campanario, y salían volando asustados con los repiques. 

Parece ser que mi mente es un campanario, y los murciélagos se escapan a cada rato.