Pyck05

Y LA CAMPIÑA...

Y la campiña
nos habla sin palabras,
con su figura.

Ese lenguaje
tan rico a la mirada
es suficiente.

Con él nos llena,
embriaga los sentidos
y alegra el alma.

Hablan las flores,
las plantas y cultivos
y hasta la aldea.

Árboles recios,
hayedos y robledos
de algunos bosques.

Casas aisladas,
cabañas y camberas
junto a las sendas.

Y las cigüeñas,
altivas y señeras
del campanario.

Todo es un cuadro,
belleza de colores
para los ojos.

Y ante esta imagen,
nosotros, los poetas,
solo soñamos.

Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/23