Mi memoria está llena
de esas frases escritas a mi piel canela,
aún hacen eco en mi almohada,
insisten en empañar mis sábanas,
en mis sueños
todavía encuentro tu mirada,
en mi cama
vuelve el anhelo de poseer tu alma...
Y no sé
si es consuelo o condena,
releer las fantasías
que tuvo tu piel de seda,
y reescribir tus versos
en noches de luna llena,
y revivir la codicia
de amarte sin cadenas...
Y aún guardo
las letras que me escribiste,
aún me engaño
pensando que un día me quisiste...©