Juan E. Rôdeur

AMAR ES

amar es:
¿qué es amar?, de hecho la palabra está relacionada con el término amma=madre, quien da vida, el Amor es Vida; pero es una palabra con tantos equívocos, y en nombre del Amor se destruye, muchas veces se podrá decir un: te amo, cuando en realidad quien lo dice no ama, solo utiliza al otro para sus propios fines, eso mismo es un acto perverso de un ser con autoestima nulo.
amar es salirse de sí, no encerrarse en sí mismo, sin embargo, ese salirse de sí, y dar es especialmente darse, porque el Amor es donación, donación propia... ¿cómo se manifiesta?, en la comprensión, comprender no es un acto de entendimiento intelectual, más bien de misericordia, así es posible comprender al otro aún sin entenderlo, o mejor a uno mismo comprenderse aun si ni siquiera ha sido posible entenderse; el amor se manifiesta en el perdón, ese acto imperioso cuando no fue posible la comprensión y cuando el odio ya se ha alojado interiormente, cuando el resentimiento alimenta los deseos de venganza, así el perdón es un acto de liberación abrazando al dolor no rechazándolo, el dolor que implica disculpar al otro, o mejor disculparse a uno mismo, disculpar no implica asumir que hay culpabilidad e ignorarla, sino que en realidad no hay tal; el amor se manifiesta en el respeto, esa veneración a la otra persona solo por ser persona, y creatura única e irrepetible del amor, respeto a nuestra propia persona por ser una obra bella y maravillosa del Amor mismo, respeto a todo ser viviente, y respeto a todo ser humano, porque nadie es más ni nadie es menos; el amor se manifiesta en la aceptación de los demás y de uno mismo, en la apertura y recibimiento en lo interior, de todos los demás en lo más íntimo de uno mismo; el amor se manifiesta en la adaptación en relación a los demás estando bien con uno mismo; el amor se manifiesta en el acto de comunicarse, es decir, dar a conocer el ser profundo propio y recibir al ser profundo del otro que también se comunica; el amor se manifiesta en el diálogo que es llegar con sabiduría a un punto medio en un desacuerdo para el bien propio y del otro...
reiterando, amar es un: dar la vida, pero en Paz, y la Paz solo emerge cuando en el acto de amor se abraza al dolor, o mejor, cuando el amor y el dolor se dan un abrazo, y así liberarse del estado de agonía, que tanto cansa, emergiendo luego como nuevo ser.
el perdón es Amor, para perdonarte -tú a ti- debes amarte mucho, pero, ¿y eso cómo se logra?, cómo se ama?:
hallando la fuente del Amor primero.
[no se sabe amar porque nadie nos ama y nadie nos ama porque no se sabe amar].
dejarme amar es la vía para romper ese círculo de muerte, pero, ¿por quién?
dejarse amar por la fuente del Amor, el Amor mismo.
perdonar es amar y nadie ama tanto como el que es capaz de dar la vida por amor, por quien se ama, y amarse uno mismo es el primer paso.
perdonar a los demás es relativamente fácil, perdonarse a uno mismo es difícil, sí que es difícil, es un morir a algo, para poder amar es menester matar a la persona antigua para que emerja la nueva, muerte del ego, y nadie se deja matar por gusto, por eso también nadie perdona por gusto, es por Amor, sin embargo el Amor con el Dolor se encuentran y sólo cuando se dan un gran abrazo viene la Paz; no es con violencia interior, el perdón es un sacrificio, lo mismo que el Amor es donación propia y eso duele, claro está, tal como si de arrancarse la piel se tratara, pero no es resistirse, sino ofrendarse, precisamente la agonía es por la resistencia a todo, a los hechos consumados, a las situaciones límites, a los imposibles... es una libre entrega, lo contrario a la resistencia es el aceptar voluntariamente morir y volver a la vida, ese abandonarse en las manos del Amor, y abrazar al Dolor en un holocausto en el cual con el fuego del Amor se quemen todas las angustias, ansiedades, temores, aprehensiones... para luego resurgir de las cenizas; sin el Amor mismo nada es posible, la fuente del Amor es la potencia para salvarse, sí, uno mismo salvarse dejándose amar por esa fuente, luego amándose -uno mismo-, para que luego el Amor -en uno mismo- se desborde por sí solo.
¿por qué perdonarse a uno mismo?, la perversión en las personas tiene continuidad debido que quien termina siendo presa de un perverso muy probablemente se vuelve en un perverso más, el odio solo genera más odio, y sin embargo, ese odio por el agresor se vuelve muy pronto hacia uno mismo, por culparse uno mismo de todas las agresiones, un rechazo de uno mismo por considerarse indefenso, débil, inútil... un detestarse a uno mismo por considerarse como quien permitió todo el daño e incluso señalarse a uno mismo como quien atrajo al agresor; la realidad es que no hay culpables, el que sufre hace sufrir, y la causa es la continuidad de la perversión en el ser humano con la propagación del odio; en verdad no existe culpabilidad, pero sí responsabilidad, que consiste en responder por las consecuencias o asumirlas, en resarcir los daños, pero, ¿de qué manera?, la mayor responsabilidad es el perdón amando, y a quien primero se debe de perdonar es a uno mismo y así ir sanando las heridas propias, que luego perdonar a los demás será relativamente fácil; el perdón como tal es arduo, pero vale la vida, el acto mismo consiste en un perdonar una y otra vez lo mismo, una y otra vez, porque sucederá que una vez que ya se ha logrado perdonar algo, luego inesperadamente, emerge toda esa agonía en el resentimiento, el odio y el deseo de venganza vuelven a emerger, mas cuando eso pase, no hay que asustarse, generalmente es así, y solo hay que perdonar de nuevo una y otra vez, hay que perdonarse uno mismo una y otra vez.