no esperes nada de los demás, espera todo de ti.
todos cometemos imprudencias.
por ejemplo, cuando se es una persona impulsiva:
es porque se es también un ser sufriente.
la inmensa mayoría somos sufrientes
en esto, no se trata de pedir disculpas mil veces y ser impulsivos diez mil más.
se cae en un juego con eso...
y la cuestión es, ¿de qué sirve?
en realidad no se necesita expresamente pedir perdón, sino más bien mostrar gestos de bondad y tener paciencia.
así, por eso, si no te comprenden está bien...
y si te comprenden está bien.
es una realidad que en ningún acto hay culpa, más bien, la vida se trata de responsabilidad.
¿qué significa?, en este mundo puedes hacer absolutamente todo lo que dé la gana de hacer, sin embargo, tan sólo hay que aprender a asumir las consecuencias de las decisiones, acciones y omisiones...
por eso no hay culpabilidad, nadie es culpable.
solo son las circunstancias.
una persona impulsiva es una persona sufriente:
“los que sufren hacen sufrir”.
“la cura de todos los males es el amor”...
sin embargo, el amor se atrofia.
cuando nadie nos ama es porque no sabemos amar y no sabemos amar porque nadie nos ama.
¿cómo romper ese círculo de muerte?
dejándose amar por un Amor mayor.
para ello primero debes creer en él.