negrolindo

Perdón

Déjame decirte, cuanto lo siento mi alma bella, por mi \"dolencia per se\"
sabiendo que mis pausas dolían,
en las penas de tu corazón,
por no ser sutil cuando necesitabas poesía.
Solía pensar que las almas se conocían al mirar a través de los ojos

pequé de soberbio, por creer que solo eran mis pensamientos.

Tal vez el silencio de palabras que se diluyan en tu boca,

un poema que en las pausas, las caricias tomen protagonismo, y la dulzura de tu piel,

calle mi murmullo al pedirte mil perdones

y no alcancen mis ruegos amándote hasta que pierdas el conocimiento

bajo la fusión de nuestros corazones.