Pluma de Fuego

De Madrugada

De madrugada, una figura alada,

bella de manera desmesurada,

eras tú en mis sueños,

o así te admiraba mientras yacías acostada.

 

Lucías como un Hada,

o como una Guerrera vencida… completamente derrotada,

rendida sobre mi cuerpo… del que más ya no soy dueño;

con tus armas en la lucha, besos y entrega de tu cuerpo y alma, lo has conseguido… tu presea dorada.

 

Ha corrido la pasión como sangre derramada,

cuerpos caídos, despojados de sus vestidos, yacen las armaduras tiradas,

por darte lo mejor de mi ser, me empeño;

seré un buen contendedor para ti, mi amada.

 

Cúbreme con tus alas, blanca como Paloma, mi Cisne de la alborada,

no me dejes nunca sólo, no dejes mi alma desconsolada,

mi corazón por ti palpitante te enseño;

ven calma su dolor cubriéndolo con tus senos blandos y suaves cual pómada.

 

Ven posee mi cuerpo y mi alma, por ti abnegada,

donde nunca brilló el Sol, por ti mi alma vino ha ser iluminada,

ardo por tu desnuda presencia cerca de mí, como arde en el fuego un leño;

incendiémonos en pasiones, poniéndole fin a esta contienda guardando en su Vaina la Espada.