Lissi

RANCHITO DE MI INFANCIA (PROSA)

RANCHITO DE MI INFANCIA

Como cascada, un torrente de imágenes veo venir hacia mí.  Parte de la historia del lugar  de mi nacimiento quiere ser redescubierto.  Entre la bruma de los recuerdos trato de visualizar una pequeña casa-ésta tiene un techo de palma, con sus paredes hechas de barro pero con perfecto acabado, pintada de blanco como la mayoría de las casas del barrio-.

 

Allí formaron su hogar los abuelos paternos con tres hijos; dos mujeres y un hombre-mi padre- a este lugar llegué en el vientre de mi madre; al “ranchito” como cariñosamente le decíamos todos, ya que las demás viviendas se habían modernizado, pero éste cálido sitio lleno de amor…permaneció igual hasta que un temblor de tierra acaecido hace treinta y cuatro años, lo inhabilitó y tuvo que derribarse.

 

Allí nací…aunque después nos mudamos para mi “casita”, las visitas a los abuelos duró cerca de ocho años, cuando ellos debieron también mudarse para cuidar de  mis primos que quedaron huérfanos.  En ese ir y venir al “ranchito” aprendí muchas cosas, a disfrutar de las caminatas y de las actividades diarias de las vecinas que cantaban en sus patios mientras sus trastes lavaban.  Cuando me acercaba a mi destino un fuerte y agradable aroma a pan recién horneado me recibía, mi mamá Julia el pan caliente nos ofrecía y yo en su regazo lo disfrutaba.

 

Recuerdo varios árboles grandes de tamarindo cuya sombra a mi me parecía que cubría todo el patio y a jugar con su alfombra de hojas me disponía, recogiendo  los ácidos frutos para calmar la sed con el refresco que de ellos se elaboraba.  Frente al horno de barro me empinaba para ver cómo de su boca salían las cazuelejas llenas de pan dulce con su adorno de azúcar blanca y pirujos dorados, que la mayoría del pueblo degustaba desde la mañanita.

 

Hoy, recuerdo con nostalgia dicho lugar que me aguarda quizá para cumplir alguno de mis sueños…por el momento crece una arboleda que brinda oxígeno y madera para las faenas que aún se practican en el campo de mi pueblo natal.

Mirna Lissett