jvnavarro

UN PROFUNDO SILENCIO SE OYE

Un profundo silencio se oye.
Desde dentro
es silencio y hermosura,
es aquello que queremos,
el perfume de las rosas 
allí en las profundidades 
de las almas sensitivas.
 
Desde dentro
el silencio del ser 
invita a dejarse llevar
 entre melodías,
aporte de canciones,
silábicas monturas
de palabras desordenadas
que duermen a la espera
 de una grata aventura.
 
En esta historia
el poeta se nutre
de una especie de almacén 
de materias primas
para componer sus poesías
 y entre derivas
de malos y buenos días,
va construyendo 
el armazón
de aquello que le servirá  
de territorio sagrado
donde solo habitan,
folios de papel
llenos de escritura,
lágrimas que quieren ser puras
 y los duendes de la tinta,
mareando a quien con ella
tiñe hasta el pelo de poesías
 
Atentos,
 lo que viene no es una opera prima
en la que canta una diva
que se sabe la letra a las mil maravillas;
ni es un soneto, 
rima que te rima;
ni es un pareado
solitario buscando compañía,
bajo las sombras 
de una vieja encina;
ni es una saeta rota en mitad
de una procesión a un Cristo
que desde el anda al cielo mira;
 ni es una oda
a un pescador que perdió su vida,
allí donde pensaba que estaba su fortuna;
ni es nada que sirva
para otra cosa que no sea
agachar la vista,
para leer y disfrutar
sin pensar en más cuestiones
que esta misma,
que ahora incita,
por pesadez absoluta,
a pegar un portazo, 
a la espera que se lime
el alma dura
del poeta que escribe
y traslada sus desdichas
a unas bostezantes poesías.
 
Queda el poeta complacido
con estar a la vista,
por exponer algo
que se tenía que quitar de encima
y es que, 
peinan ya las canas 
algo de cordura
y es que,
 los años son 
como el jamón de  jabugo
de pata negra y dura.