¿sabes?, estamos respirando, y es motivo de gratitud, sin embargo, cargamos tantos conflictos internos y creo que a la inmensa mayoría nos pasa.
por ahora te sigo en tus señales, me gusta esa parte de cada ser que se entrega en forma de arte, tan sagrada, tan íntima, creo que el arte es eso, una donación sin fingimientos de trozos arrancados del interior que se da sin condiciones.
[creo en la luz que emerge en los trozos del alma.
en la luz que me ha impactado en cada entrega de cada ser.]
así creo en tu luz y en la de cada alma que se expresa.
esta labor es sagrada.
se vuelve un canal de saneamiento interior, una oportunidad para profundizar en el misterio propio.
valoro la forma única e irrepetible en que cada persona lo hace, tal como también lo haces tú.
eso mismo es un autodescubrimiento para cada uno.
un aprendizaje de nuestro propio ser.
incluso un motivo idóneo para estar a solas con uno mismo.
no es por vanagloria...
las almas expanden su luz...
y se sigue a las almas con las que emerge una conexión.
así, considero que al escribir, también nos autoalentamos...
como una forma de recordarme a mí mismo aquello que busco y de estar descubriendo constantemente quién soy...
y en la medida de lo posible compartirlo con alguien con quien sea posible identificarme.
y por eso, a ti, gracias por tu arte.
cuando me gusta la voz de un alma, es como si me leyera a mí mismo, desde tal sensibilidad.
en tu caso desde tu sensibilidad femenina.
confieso que soy inconstante en muchas ocasiones porque suelo estar ensimismado...
así he incurrido incluso en la omisión que suele afectar a personas en mi entorno.
¿cuándo?
cuando debí ser amoroso y no lo fui.
ser comprensivo y no lo fui.
apoyar en alguna tarea, y no asistí o llegué tarde.
[...]
me emprendo en querer menos y amar más.
principalmente a mí mismo primero, y en la misma medida a los demás.
aprendí sobre la marcha que la soledad y la solitariedad no son lo mismo.
el silencio de la primera es una oportunidad para reconstruírse y el silencio de la segunda es el silencio de los muertos.
la soledad como aliada no es aislamiento.
la solitariedad sí, es una soledad enemiga.
ha sido determinación mía conducirme, incluso, amando en silencio.
he optado por amar, en la medida de lo posible, desde esa luz que emana de cada alma.
cada ser no se repite, y es portador de un misterio único.
en ese sentido valoro tu misterio.
amar no es un acto meramente exclusivo de la relación conyugal.
es posible amar de muchas maneras.
una vez alguien me dijo, el que ama a muchas personas a ninguna ama.
pero no estaba considerando al enamoramiento.
luego de meditarlo respondí:
generalmente, quien ama a muchas personas no se enamora (apega) de ninguna, pero eso sí, el que se enamora de todas a ninguna ama.
querer, que en realidad significa buscar, solemos entenderlo como sinónimo de amar, aunque en realidad, en los actos corresponde más a adueñarse, apoderarse, pretender algo o alguien.
considero que sufrimos por querer...
a veces la domesticación a la que somos sometidos desde la infancia nos crea un monstruo mental que se vuelve nuestro victimario, nuestra propia mente nos tortura, y nos hacemos víctima y victimario de nosotros mismos, porque perdimos nuestra libertad, pretendiendo encajar, atendiendo estereotipos o reglas, asumiendo conductas que nos impiden la plenitud, esto es más bien adquirir desconfianza.
en algunos aspectos somos portadores de lados positivos y negativos de nuestro temperamento.
en mi caso, soy tímido (evitativo)...
la timidez muchas veces obedece más al temperamento con que se nace, como el temperamento melancólico.
no se puede decir que ya somos felices, porque la felicidad es una búsqueda constante, y en esa búsqueda, de las muchas maneras que hay para emprenderse en ella, incluye el compartir saberes, no digo conocimientos, sino descubrimientos vivenciales, no como imposición de reglas de conducta; puesto que son saberes, no se pueden en sí transmitir, en realidad tiene así una función de fijar postura y sostener convicciones, y en la medida de la posible incitar a experimentar algo de ello, puesto que no se puede enseñar así como se transmite un algoritmo de matemáticas, una ley de la física, una fórmula química, una teoría biológica... es al final una invitación a este autodescubrimiento, desde un plano más espiritual.
[para aprender a nadar, no se logra con ver mucho a nadar a alguien más, ni que mucho se nos explique cómo se nada, para aprender a nadar hay que aventarse a nadar]
considero que dolor y sufrimiento no son lo mismo, se podría decir que uno es dulce, en la ejercitación de abrazar al amor y al dolor conjuntamente, o mejor, que el amor y el dolor se den un gran abrazo, el otro es una resistencia que implica un desgaste descomunal de energía, una inmensa cantidad de combustible que alimenta al fuego de la angustia, y que nos va marchitando el alma; en este estado mustio del interior quedamos agónicos, se vuelve todo un insoportable combate entre: no vivir por estar muriendo, y no morir por aferrarse a la vida.
cada persona en este suelo es valiosísima.
tú eres valiosa:
[suelo reiterar sobre ésto: no sé si luego de coincidir, deba ser sólo un encuentro breve, está bien, porque esta brevedad se eterniza, las marcas de luz en el alma propiciadas por otra alma, son marcas indelebles, inmortales.]
coincidir, es encontrar en el camino de la vida, a quien dirije sus pasos, aún si brevemente en la misma dirección que tú hacia un horizonte en común.
gracias por coincidir en este punto del espacio tiempo.
soy un hombre de fe.
¿que si creo en Dios?, sí.
no soy un ritualista, no.
[creo en el Amor Supremo, nuestro origen, de quien venimos todos y todos hemos de retornar, y que creados a su imagen y semejanza, como seres amorosos.]
he intentado plasmar desde mi limitación sobre eso.
no es algo fácilmente alcanzable intelectualmente.
es inefable, relativo al plano entre la fe y el amor.
al mismo tiempo tengo un gusto por conducirme como una especie de Centinela.
disfruto cuando emerge una cercanía especialmente con seres que, percibo, estamos en una búsqueda de algo más trascendente.
conjuntar las luces interiores es más un iluminarnos...
aun si en una brevedad
ese algo más es una búsqueda más del interior.
y también soy un lector de almas.
así, por ejemplo, leo los trocitos de tu alma, a la luz que donas desde los silencios de tu alma en forma de arte.
no soy un maestro.
más bien, tan solo aprendo mutuamente con quién me encamino, en la proximidad de quién me lo permite.
poder verse en alguien más, incluso en las coincidencias breves es una oportunidad de crecimiento:
es un reflejarnos.
como un verme a mí en ti y viceversa.
valoro las brevedades, cada una es un aprender a amar desde lo más elevado del acto de amar, porque especialmente más allá del plano físico, en la dimensión del alma, es posible también donarse.
implica más un darse en la medida de lo posible de ser recibido.
como un Padre, un hermano, un compañero... especialmente un amigo.
generalmente no suelo buscar notoriedad, mas valoro mucho la cercanía, el trato cercano, prefiriendo la privacidad y huyendo de lo histriónico.
todo desde lo interior es más trascendental...
así las expresiones del alma son sagradas:
un trocito de ti arrancado, único e irrepetible, en un punto del espacio tiempo único e irrepetible.
creo que en el arte se suele distinguir los tres aspectos que nos conforman...
lo que sentimos, lo que pensamos y lo que somos: corazón, mente y alma.
a veces buscamos explicaciones, y mentalmente nos torturamos, por la tendencia a lo mental (intelectualizar), nos vemos a menudo en un embrollo, sea con alguien más o con uno mismo.
más allá de lo mental, el arte es genuino.
fingir no es arte, es una payasada.
así, creo que entre menos racionalizado más arte y entre más amor más arte.
aquí cabe una disertación mía:
[el Amor no es un sentimiento, aunque emerge de ellos.
no es sentir amor, sino ser el amor mismo.
y entregarse, siendo el amor, en la medida de lo posible.
si se espera ya no es amor.
el amor es donación, por el sólo hecho de la dicha mayor en el dar.]
[en la intensidad del sentir, resulta una entrega emotiva.
mas en el ser, amar, resulta mística.]
para mí, hasta cierto punto, el arte es mi forma favorita de hacer el Amor, tocar el cielo.
como humanos solemos amar poco, y querer más.
esperamos mucho de los demás.
en realidad esperar es natural.
es un comportamiento consecuente por nuestro pasado evolutivo como seres humanos...
ir incluso en contra de nuestra naturaleza, eso es para mí un acto de amor.
que tanto así, suena como violencia con uno mismo, pero más bien, implica un trascender la naturaleza propia.
ahora bien, creo que el motivo más común por el que llegamos al arte, así, es el vacío.
somos seres sensibles, que lo ordinario no nos da plenitud.
el vacío nos va carcomiendo interiormente de manera paulatina.
a vivir el ahora:
[ya que ninguna brevedad se repite.
ningún instante que se vive se repite, ninguna persona se repite.
en ese sentido nadie es menos ni nadie es más, cada uno es único e irrepetible, y nada más.]
así, como tú, como yo, como cada uno ..