Juan E. Rôdeur

PERCIBO QUE

percibo que las cosas están difíciles por doquier.
empero, la existencia es más difícil si todo pierde sentido.
las personas son esencialmente buenas, a no ser por alguna patología como la de inhibición en el cerebro de la capacidad de remordimiento, sin embargo creo en el ser humano, porque he recibido de él lo mejor.
la vida nos entrega seres buenos, pero este camino está repleto de pérdidas...
sin embargo, la falta de sus señales, no es necesariamente ausencia, cuando las personas nos habitan.
en este suelo somos efímeros; por eso, «siempre», no es cuestión de tiempo, es más bien cuestión de fe, sin tiempo ni espacio.
sólo en la dimensión del alma el «siempre» Es.
el amor es «siempre».
tal como el origen:
el Amor mayor, que Es en todos y Es «siempre».
así mismo, la amistad Es siempre, para siempre o nunca fue amistad.
una verdadera amistad no se trata de pactos o contratos...
dado que el acto de amar no está limitado por el tiempo ni el espacio ni la materia, se ama a quienes dejaron este suelo o a quienes cesaron sus señales....
por lo tanto, yo no creo en los adioses, sino en el hasta siempre; las almas que se encuentran se reconocerán siempre, sea en este suelo o más allá de la muerte.
sin embargo el camino de la vida no es fácil...
sufro porque quiero.
querer significa en realidad buscar, pero al expresar un te quiero, eso es apego.
no quiero querer más, sino amar.
casi generalmente querer es inevitable, mas está en mí, desde luego, revertirlo.
en todo momento debo reconocer que no existen culpables...
soy único responsable.
en mis manos está todo el poder, mas claro, no existen saltos sino pasos...
no basta con entenderlo debo ejercitarme.