Majos

Vigilia

En las noches sin luna el insomnio visita, me cuenta historias de vidas pasadas, presentes y futuras. 

Recrea relatos de conversaciones nunca habladas, me pide que vocalice lo que mi mente piensa, me habla del poder de la palabra y yo le cuento de la valentía de la escritura, de la sinceridad de sus letras y la belleza de su figura, quiere que le de voz a mis pensamientos; debatimos acerca del poder de lo simple, como un gesto, una mirada una seña y hasta la respiración, puede hablarnos desde el más profundo del sentir, pasamos horas interminables sumergidos en el manto de la sombra, protegidos por el velo invisible de la oscuridad.

Pero como cada mañana, cuando los rayos del sol lo hacen marcharse, mi compañero y yo nos despedimos, con la promesa de encontrarnos como cada noche, para debatir nuevamente acerca de nuestra lucha interminable, sabiendo que definitivamente, siempre quedaremos en un tal vez.